Carta abierta a la conciencia.
Comprendo que hay distintas clases sociales en la
misma “aldea”, _Comprendo, pero no comparto. No por revolucionario o anarquista,
es un pensamiento que me marca la diferencia entre las desigualdades de unos
pocos “RESA SANTOS”.
“Si lo único que hace que una persona sea decente es
la esperanza de una recompensa divina, entonces, amigos, estamos fritos; Esas
personas, ludópatas de la fe, son un pedazo de excremento, y desearía
que salieran a luz cuantas más de ellas mejor. Desenmascarar a todos esos
falsos profetas, _ ¿Tienen que blasfemar nuestra confianza contándonos
historias que violan cada ley del universo sólo para poder justificar un
maldito día de gloria? ¿Qué dice eso de su honorabilidad humana?”.
Esos seres, son para nuestros espíritus, el mal,
encarnado en la política,
“haciéndonos creer que la conciencia humana de un
pueblo, es un trágico paso en falso en la evolución de una nación. Por ello nos
volvimos demasiados ingenuos, rebaños inconscientes y verdugo de nosotros mismos, la naturaleza política,
sin piedad, nos creó un aspecto separatista de las verdaderas razones de una
sociedad democrática, para ellos, somos criaturas que no deberíamos existir de acuerdo
a la ley natural de todo ser humano. Somos cosas que funcionan bajo la ilusión
de tener libertad, un pan rancio ganado a sudor, y un libro sin letras que
formen una mínima oración de consuelo al saber, una acumulación de carencias y
sentimientos de respeto y dignidad. Nos programan para el VOTO, asegurarnos que
somos alguien, cuando en realidad nada somos. Quizás lo más honorable que
podríamos hacer como pueblo es no negar esa programación y combatir por
nuestros ideales comunes como sociedad, dejar de reproducirnos, con la doctrina
de fracasados, caminar de la mano hacia nuestras propias aspiraciones y
recuperar la dignidad como nación, como seres libres y como dueños de nuestros
sueños y esperanzas; Una última cuestión, amigos y amigas, excluyamos
voluntariamente de nuestro diccionario la palabra COMPAÑERO”.
Seamos, simplemente hermanos…
Jorge Emilio Rios Z.
12 de Oct. De 2014

