martes, 15 de julio de 2014

Suena el acorde de un piano herido por los años, 
La vejez, llego con el desafino.
Su sensual sonido, gime de dolor, esta malherida su voz.
Y trata de gritar, _ ¡grita, grita!, que el tiempo no paso…
Solo un sueño fueron sus calendarios, un sueño que causaron heridas.

                                          “Los acordes de la vida”.


Jorge Emilio Rios Zenol                           15/07/2014