jueves, 18 de junio de 2015

Ausencia.

Cien puñales sembrados en mi pecho,
cien puñales y una desazón.
Espectro que me acobarda el beso,
que da miedo al amor;
Un puño cerrado llorando Rosarios de infortunios,
un amargo adiós que me acaricia
con un agónico sin sentido de existencia,
como cual amor casual de una noche oscura,
sin pasión y sin estrellas.
Un beso que se escapa en puntilla de pie;
Ladrón miserable que deja un vacío, a cambio de más vacío.

 _Así emigras.
Te emancipas de mis manos,
ya provista de tus fuerzas.
Eres golondrina libre, lista para el vuelo.
Yo, soy pasado, y tú, la ausencia.
Cien puñales sembrados en mi pecho quedan,
cien puñales, una desazón,
y el beso que se escapa de puntilla de pie,
como cual ladrón que robo mi vida,
dejándome un vacío a cambio de más vacío,
una rosa negra de despedida,
_Así te marchas…





18 de junio de 2015                           Jorge Emilio Rios Z