Cuando llegue la hora…
A veces, llega un momento en que
nos hacemos viejos de repente,
con arrugas en la frente, mirada tenue.
Pero con ganas de renacer,
paseando por las calles de los recuerdos.
Saber que todo tiene igual color, sabe igual, huele igual…
sentir que echamos en falta
algún amor y suspirar por ello.
nos hacemos viejos de repente,
con arrugas en la frente, mirada tenue.
Pero con ganas de renacer,
paseando por las calles de los recuerdos.
Saber que todo tiene igual color, sabe igual, huele igual…
sentir que echamos en falta
algún amor y suspirar por ello.
Despertar por
las noches
Entretejiendo sueños
de melancolía;
Plegarias a los
ausentes, abrazos a los vivos;
¡Y reír, reír,
reír!, y seguir riendo hasta
que… ese día, el ultimo, acabe con mis huesos.
Sentirse un poco loco,
sumergirse en la embriaguez de un beso
que… ese día, el ultimo, acabe con mis huesos.
Sentirse un poco loco,
sumergirse en la embriaguez de un beso
De rojo carmín.
Regalar una mirada a las estrellas
Regalar una mirada a las estrellas
Una noche de
luna esplendor,
Y buscar en los desiertos la sed
perdida;
En la tierra, el dolor de los amantes silenciosos,
las preguntas sin respuestas.
Los espejismos de ilusiones sepultadas
Y hablar con los vientos
de la desesperación por llegar al día después y escuchar
el eco sordo de mi memoria.
En la tierra, el dolor de los amantes silenciosos,
las preguntas sin respuestas.
Los espejismos de ilusiones sepultadas
Y hablar con los vientos
de la desesperación por llegar al día después y escuchar
el eco sordo de mi memoria.
24/11/2014 Jorge Emilio Rios
