lunes, 24 de noviembre de 2014

Cuando llegue la hora…


A veces, llega un momento en que
nos hacemos viejos de repente,
con arrugas en la frente, mirada tenue.
Pero con ganas de renacer,
paseando por las calles de los recuerdos.
Saber que todo tiene igual color, sabe igual, huele igual…
sentir que echamos en falta
algún amor y suspirar por ello.
Despertar por las noches
Entretejiendo sueños de melancolía;
Plegarias a los ausentes, abrazos a los vivos;
¡Y reír, reír, reír!, y seguir riendo hasta
que… ese día, el ultimo, acabe con mis huesos.
Sentirse un poco loco,
sumergirse en la embriaguez de un beso
De rojo carmín.
Regalar una mirada a las estrellas
Una noche de luna esplendor,
Y buscar en los desiertos la sed perdida;
En la tierra, el dolor de los amantes silenciosos,
las preguntas sin respuestas.
Los espejismos de ilusiones sepultadas
Y hablar con los vientos
de la desesperación  por llegar al día después y escuchar 
el eco sordo de mi memoria.

24/11/2014                                Jorge Emilio Rios