Lo que tú sabes…
Mañana…
Un día, una tarde, una noche y una
insipiente madrugada.
Mañana, estarán los vivos rezando
religiones,
mientras difuntos despojos marcharán
lejos de aquí cerca.
Mañana, quizá la lluvia refresque
la tierra
mientras el sol calcine las agua,
mientras el día se haga alba.
Mañana, marcará el paso las horas
perdidas
en el desierto de un reloj de
arena,
mañana, no esperaré a nadie,
mientras,
ese nadie me espere en calma.
Mañana, haré todo sencillo,
leeré nuevamente lo mismo, escribiré
lo que tú ya sabes…
Tomaré el café amargo y respiraré
el aire del mar.
Mañana, cerraré fuertemente las
ventanas
antes que el sol calcine las aguas
y el café se enfríe…
09
de Noviembre de 2015
Jorge Emilio Rios Z.
