sábado, 17 de octubre de 2015

En un blanco papel.

He estado caminando por esas calles empolvadas de cenizas de recuerdos, el aroma de tus pasos penetra como palabras con eco en mi piel, pregono aquellas frases que un día escribiste en un blanco papel, ese te amo, que rimaba con la complicidad de un beso en aquellas madrugadas inolvidables, esa pasión que solo se descubre en un trazo del color, en el estremecimiento que recorre el cuerpo con solo ver las antiguas palabras hoy, en un amarillento papel, a pesar que nadie más que nosotros podamos recordar el sitio exacto donde fueron escritas estas frases que rimaban con los besos.

Quizás no sea tan importante restaurar el tiempo, buscar en el terreno abandonado de nuestros pechos, aquellas piedras que conformaron un muro para defender el amor. Quién sabe si encontraremos alguna madrugada tan hermosa como aquella, sería la bendición Dios reencontrarnos justo en ese café donde estudié el examen más difícil, que fue besarte.
He tomado el camino de regreso, no puedo creer que ya no exista ni la mitad de aquellos sueños, que se perdieran todas esas ilusiones acumulados en la historia de nuestro pasado, que no exista, una frese que rompan la oscuridad de la noche. Es mejor regresar, mi alma tan solo quiere no escuchar el sonido de tu viento.
Eres un criterio que jamás voy a resolver.



P/D: Dedicado, a un te amo que se escapó de mi boca…


17 de Octubre de 2015                                        Jorge Emilio Rios Z