En un blanco papel.
He estado caminando por esas calles empolvadas de cenizas
de recuerdos, el aroma de tus pasos penetra como palabras con eco en mi piel, pregono
aquellas frases que un día escribiste en un blanco papel, ese te amo, que
rimaba con la complicidad de un beso en aquellas madrugadas inolvidables, esa
pasión que solo se descubre en un trazo del color, en el estremecimiento que
recorre el cuerpo con solo ver las antiguas palabras hoy, en un amarillento
papel, a pesar que nadie más que nosotros podamos recordar el sitio exacto
donde fueron escritas estas frases que rimaban con los besos.
Quizás no sea tan importante restaurar el tiempo,
buscar en el terreno abandonado de nuestros pechos, aquellas piedras que
conformaron un muro para defender el amor. Quién sabe si encontraremos alguna
madrugada tan hermosa como aquella, sería la bendición Dios reencontrarnos
justo en ese café donde estudié el examen más difícil, que fue besarte.
He tomado el camino de regreso, no puedo creer que ya
no exista ni la mitad de aquellos sueños, que se perdieran todas esas ilusiones
acumulados en la historia de nuestro pasado, que no exista, una frese que
rompan la oscuridad de la noche. Es mejor regresar, mi alma tan solo quiere no
escuchar el sonido de tu viento.
Eres un criterio que jamás voy a resolver.
P/D: Dedicado, a un te amo que se escapó de mi
boca…
17 de Octubre de 2015 Jorge
Emilio Rios Z
