sábado, 23 de mayo de 2015

Amor indefinido.

Cuando logres escuchar las voces del sosiego,
Cuando comprendas la fortaleza que brinda cada sufrimiento,
Olvidarás permanentemente aquellas conciencias y embustes de la vida,
Todo es relativo,
Accidentadas utopías de la vida que nacen espontáneas
Jugando a jugar en los falsos sentidos,
Cuando tomes conciencia, de esos, verdaderos sentidos,
Encontrarás los valores que como diamantes,
Los postergamos para pulirlos ¿quién sabe cuándo?
Mientras tanto son momentos vitales irrecuperables,
Donde se escapan amores, cariños y caricias
Que entenderemos los tuvimos muy a mano,
Que causan heridas que causan cicatrices
Que quedan imborrable en nuestra "línea de tiempo" por siempre.
Te darás cuenta entonces que aquellos momentos precisos,
Exactos, "de los perdones" "de los te quiero" " de los te amo”,
Se repiten pero jamás serán iguales en intensidad
Y mucho menos en escenarios azarosos
Y te darás cuenta que dejaste atrás momentos invaluables,
"te rasgarás las vestiduras" y pensarás en los "hubiera"
Tan llenos de falacias e hipocresías que pudiste haber evitado,
Es entonces que pensarás en darle al amor la oportunidad de haberle amado,
Al perdón de haber perdonado,
Que hay más oportunidades que tiempo,
Tiempo relativo que nos engaña con sus incoherencias.
Aprender con el paso del tiempo a amar,
Es permitir ser amado lealmente sin eventuales
Con un puñado de plazo que nos sobre.






23 de Mayo de 2015               Jorge Emilio Rios Z.




VICISITUDES.

Hay veces que quisiera correr
y esconderme dentro de la placenta en donde llegue,
escupir la manzana del pecado y desnudarme ante el mundo.

Derrumbar los cimientos de la tierra
y construir el paraíso entre el cielo y el infierno,
hay veces a veces,
que quisiera perder los sentidos para poder
amar profundamente lo posible y lo imposible.

Hay veces y veces que quisiera vivir sin corazón,
apartarme de sus latidos hasta el punto catatónico del espíritu,
darme un baño de burbujas,
con lágrimas que sobren de algún fracaso y limpiarme   
alma, espíritu y cuerpo.

Hay veces y más veces que quisiera olvidar para repetir;
Veces que quisiera pintar de orgasmos la luna
y dormir en las noches con los ojos abiertos,
mientras el alba recoge los últimos gemidos…

Contar el infinito y perderme en la cuenta,
Ser la suma de un todo y la resta de un pecado.
Hay veces que quisiera tener de amigo al viento
para contarle mis sacramentos,
escribirle epístola a la lluvia para desahogarme,
tomar sol bajo la sombra para darle color a mis huesos.

Pero hay veces, que solo quisiera…
No desear hacer, ni tener lo que aun quiero, a veces.




22 de Abril de 2015                   Jorge Emilio Rios Z.



CARTA A VANINA.
Un día, el mundo nos entregó una joven vida; nos dejó dibujado un sueño en el pecho, un incompleto sueño, desprovisto de arquitectos y libretistas.
El mundo en realidad era muy viejo, cuando tú y yo éramos jóvenes.
Y echamos andar, aunque éramos muy débiles y poquita cosa, entre las garras de seres que se avergonzaban de nuestro amor.
Seres que jamás se animaron a comprendernos, que malgastaron sus
Fuerzas, talando cada árbol que sembrábamos, cuando nuestros castillos de arena eran más débil aún que nosotros mismos, y nos levantábamos como podíamos para sujetar el mar amargo.
En la historia de aquellos miedos, incluso en aquellos infiernos vaciados; donde nadie, salvo tú, comprendiste toda la verdad que había y hay en este amor que te he ofrecido.
Fuera de ti, ¿Quién podría entenderlo?
Dime, ¿Quién, comprenderá?
Las fuerzas para echar raíces y al fin encontrar mil cosas en común,
Y al fin, un acuerdo, que nos permita mostrarnos como arquitectos.
Y ahora yo poder escribir sin riesgos, y tú, también sin riesgos, poder leerme.
Sé que aun a nuestro alrededor retozan viejos murmullos ponzoñosos, ya sin frescura: como tantos caminos vírgenes ante nuestra madura vida y hasta el final.
Con los cimientos reforzados en nuestros castrillos de arena, porque ya no somos poquita cosa entre las garras de los que no saben comprender la simple imagen del HIPOCAMPO…

P/D: Hipocampo, si te desprendes muero…




08 de Mayo de 2015            Jorge Emilio Rios Z.




El regreso, un viaje sin fotos ni postales…

Creí por un instante que, vida y muerte eran amantes, me equivoque. La muerte, hace siglos, que digo siglos, desde que el mundo es mundo que están divorciadas, alejadas, divididas, desunidas una de la otra, aunque viaje en el mismo sentido por las vías del universo; pero bueno, la cuestión que mi imaginación se monta cada película que para que…
_Y aquí estoy, de regreso, sin fotos ni postales, sin ningun mísero paisaje que describir, sin el más simple relato de los caminos recorridos por las rutas de la desazón, nada, solo un simple regreso con los brazos abiertos y la tinta en mis palabras.
_Eso sí, con todas las ansias del rencuentro con todos ustedes, amigos, familia, seguidores y a todos esos espíritus libres de quererme o de repudiarme.
_ ¡Estoy de regreso!_, porque la vida que vivo no tiene amantes de luto, y no cree en los entierros de bufones.
Quizás, muchos no comprendan mis expresiones, da igual, porque lo que realmente deseo que comprendan es que regrese, sin fotos ni postales, pero con muchas ansias de cuidarlos y quererlos más que antes…

Jorge Emilio Rios Z.
(EL ESCRITOR DE PALABRAS CON ECO) 

            23 de Mayo de 2015


P/D: Si me habéis intentado ofender llamándome “Mogólico”, debo agradece el calificativo; “Ellos son sabios entre idiotas como usted”…