Tú entrega…
Dices hoy que me has
entregado tu alma,
te digo que está guardada
bajo cuatro llaves en una estrella,
estuvo sola, le di refugio y
allí en calma,
encontró abrigo y hoy vive
con mi pena.
Es una pena de amor que la
llevo escondida en mi pecho,
que está en tu alma cumpliendo
condena,
pues solo tú adviertes
porque sangra mi herida,
pues solo tú atinas de mi arraigada
pena.
Tu alma y la mía, van por el
sendero del sur,
regando alegría y a veces
tristeza,
cuando tú no llegas o llego
tardío
la pena se acerca y pierdo
la fuerza.
Entonces te llenas de canto
y gemidos,
el concierto de caricias invade
tu inquieta alcoba,
mientras meneas tu caballera
casi muda
y vivo atendido en tu
almohada.
Entonces dormida te quieres
quedar,
tu alma me llama y el
silencio me ampara,
mi alma te mece y te quiero
amar,
tu alma y mi alma de amor sufren.
-¿No ves acaso en mi rostro
una tristeza cierta?,
pues ni el lamento de mi
llanto te acongoja,
me dices que tu alma es mi
compañera
pero me siento solo sin alma
y con pena.
_ ¿Porque no llegas
pronto en esta noche otoñal?,
donde te quedaste, te estuve esperando _,
ven amor y cierra este dolor
con suaves besos
porque tu alma y la mía
amándose están.
24 de Agosto
de 2015 Jorge Emilio Rios Z


