miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Qué ves en mis ojos?             
-Veo un camino, un camino de esperanza, esperanza de ser mejor, de ser más feliz.
-Y… ¿qué más ves?
-Veo mi reflejo, a mí lleno de ilusión, ilusión por cambiar y recuperarte, porque hace tiempo que te perdí.
-¿Qué te transmite mi mirada?
-Cómo puedo llegar a ser, ser alguien especial, porque tú eres especial, por eso quiero ser contigo como tú eres conmigo.
-¿Cómo piensas que yo te veo?
-Una persona que podría dar mucho más, para hacer más felices a los demás, pero sobre todo para hacerme más feliz, para quererme y aceptarme tal cual soy y para ser quien soy.
-¿Sabes qué veo en tus ojos?
-Tu reflejo. Algo muy bonito que quiero que vuelva a mí.
-Ahora sigue mirándome. Acércate, todavía más. No dejes de mirarme, ni un segundo, como si estuviéramos solos en el mundo, sin nadie alrededor, sólo tú y yo. Mira mis ojos, llenos de alegría, de gozo, de ilusión por ti.
Quiero volver a ti, pero deseo que te quieras más, para poder quererte mejor, porque tú eres único, con tus fallos y tus virtudes, con tu sonrisa, tu nariz y tus ojos, con tu forma de relacionarte o con tu manera de querer. Tú eres ese, quien ves en el espejo cada día y te acompaña siempre. Y lo que deseo es que tú te quieras tal cual eres, porque si te aceptas sin miedos, sin pensamientos negativos, si te muestras sincero ante la vida y crees que tienes mucho que dar a los demás, la ganancia es inmensa, el regalo es maravilloso. Aprenderás a disfrutar más del camino, este camino que es la vida, que tiene un final, y por eso debes andar seguro de ti mismo, con paso firme y con la cabeza alta, para gozar de todo lo que tienes.
¿Me prometes que serás esa persona?
-Me comprometo a ello.
-De acuerdo, tomo tu palabra.
-Gracias… autoestima. Mil gracias por volver a mí. Te cuidaré como nunca lo hice. Eres mi tesoro más preciado.




Jorge Emilio Rios Z.                            13/11/2014








No hay comentarios:

Publicar un comentario