¿Qué ves en mis
ojos?
-Veo
un camino, un camino de esperanza, esperanza de ser mejor, de ser más feliz.
-Y…
¿qué más ves?
-Veo
mi reflejo, a mí lleno de ilusión, ilusión por cambiar y recuperarte, porque
hace tiempo que te perdí.
-¿Qué
te transmite mi mirada?
-Cómo
puedo llegar a ser, ser alguien especial, porque tú eres especial, por eso
quiero ser contigo como tú eres conmigo.
-¿Cómo
piensas que yo te veo?
-Una
persona que podría dar mucho más, para hacer más felices a los demás, pero
sobre todo para hacerme más feliz, para quererme y aceptarme tal cual soy y
para ser quien soy.
-¿Sabes
qué veo en tus ojos?
-Tu
reflejo. Algo muy bonito que quiero que vuelva a mí.
-Ahora
sigue mirándome. Acércate, todavía más. No dejes de mirarme, ni un segundo,
como si estuviéramos solos en el mundo, sin nadie alrededor, sólo tú y yo. Mira
mis ojos, llenos de alegría, de gozo, de ilusión por ti.
Quiero volver a ti, pero deseo que te quieras más, para poder
quererte mejor, porque tú eres único, con tus fallos y tus virtudes, con tu
sonrisa, tu nariz y tus ojos, con tu forma de relacionarte o con tu manera de
querer. Tú eres ese, quien ves en el espejo cada día y te acompaña siempre. Y
lo que deseo es que tú te quieras tal cual eres, porque si te aceptas sin
miedos, sin pensamientos negativos, si te muestras sincero ante la vida y crees
que tienes mucho que dar a los demás, la ganancia es inmensa, el regalo es
maravilloso. Aprenderás a disfrutar más del camino, este camino que es la vida,
que tiene un final, y por eso debes andar seguro de ti mismo, con paso firme y
con la cabeza alta, para gozar de todo lo que tienes.
¿Me
prometes que serás esa persona?
-Me
comprometo a ello.
-De
acuerdo, tomo tu palabra.
-Gracias…
autoestima. Mil gracias por volver a mí. Te cuidaré como nunca lo hice. Eres mi
tesoro más preciado.
Jorge
Emilio Rios Z. 13/11/2014

No hay comentarios:
Publicar un comentario