martes, 27 de enero de 2015

 BASTA

La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación que el hombre vulnera  ante los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de estatus sociales. Mientras continúe, no podremos afirmar, como hombres, que hemos realmente avanzado hacia la igualdad con la mujer. Hacia el paralelismo de su dignidad, el desarrollo de su persona y su paz espiritual...

27/01/2015      Jorge Emilio Rios Z.



                         

miércoles, 21 de enero de 2015

Poema: de un 30 de Enero.
Donde tú no estuvieras, como en ese recinto,
cercado por la muerte,
en cualquier paradero, conocido o distante,
leería tu nombre en frio metal.
Ahí, donde empezaste a vivir para el mármol,
cuando se abrió a la sombra tu cuerpo desgarrado y cansado,
pusieron una fecha: treinta de Enero. Y suspiraron
tranquilos los lamentos, y rezaron por ti los deudos. Te concluyeron.
Alrededor de ti, de lo que fuiste,
en sepulcros similares y en funestos silencios,
otros, huesos o cenizas, te hacen imperceptible.
Ciento que lo miras todo, lo palpas todo:
hierros, urnas, altares,
Y esa ambigua cruz, sin retrato carcomido por la lluvia,
una cita obligada, tu nombre y
flores marchitas de ausencia, la mía...
Una horrible poema…
¡Quiero ser autista con todo esto!
Pero tu nombre sigue ahí,
Tu ausencia y tu recuerdo
Siguen aquí.
 _ ¡Aquí!_, donde duele,
Donde tú no estarías
si una hermosa mañana, con música de bandoneón,
Mi mano tocara tu mano y
los ángeles,
Los ángeles no te hubiesen abandonado…         

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P/D: A la memoria de mi padre: Juan Carlos Rios
Un humilde constructor de mi vida.


21 de Enero de 2015                Jorge Emilio Rios  (z).



    

martes, 20 de enero de 2015

Estoy contigo…

Gloriosa réplica del Amor
Ya no hay respuestas que debas esperar,
ni fantasías que no hagas realidad,
tu cita ya no tiene un tiempo, es hoy,
es ahora, aquí... para siempre.
Abrázame fuerte, no me sueltes amada mía,
juro que llegaremos juntos al cielo y donde disponga nuestros destinos.
Despójame de toda inhibición, de duda y
bautízame con tu amor.
Deja que guarde en el baúl
de los recuerdos cada movimientos entre las sombras, cada instante de lucha,
Las espadas, con las cual defendimos nuestras ideas.
Que encierre el dolor de los caminos sinuosos.
Y Dios detenga el nuevo trayecto.
Que nuestro ángel rubrique este momento
dibujando frente a la hoguera del amor
esta pasión de vivir desbordada...
estos versos escritos con sudor y gotas de lejanas lágrimas.
Renace, quédate en mí... no dejes de amarme.
Amaneceremos mágicamente juntos, perfectamente fusionados,
De corazon y de alma.
Te invito a escribir el nuevo destino,
esta noche... cuando quieras... en mis brazos.



20/01/2015                            Jorge Emilio Rios Z.



P/D: Dedicado a la persona que le dio un gran sentido a mi vida, 17 años juntos, luchando a capa y espada, en las buenas y en las malas, pero siempre juntos.
Por tus grandes valores, por tus ideales incorruptibles, por tu fe y por tu gran amor.

Te amo hipocampo: a Carla Vanina Morrone (esposa y amiga de viaje)




                                  

viernes, 16 de enero de 2015

La señora.


Se presentas seductora en la noche, acechante.
Me hablas, gimes y me atrapas…
Cierro mis ojos, y el frio de su presencia me invade,
sombra que sube por mi cuerpo y me hace tiritar mi voz.
¡Quiero gritar! pero mi voz se atrapa en mi garganta.
Intento escapar de sus feroces manos,
Pero ella se aferra a la poca lucha que da mi cuerpo.
Su seducción incita mi locura, ¡me gusta!,
¡Pero quiero que esto termine!
la luna cómplice, me bañado con su luz, y el eco de sus gemidos se pierden en la habitación...
y mi razón se pierde entre su silueta.
Llegaste pronto, _le digo_, se burlas y sonríes.
Sus manos recorren mi cuerpo, y se adueña de mis latidos.
Es capaz de apagar cada centímetro de mí,
Mientras mi cuerpo rendido cae en sus manos,
El cansancio se hace pleno y el frio crece.
Siento el espiro apronto,
mi cuerpo se contrae y se agota por ella.

_ ¡No dejes de besarme!, ¡no, no lo hagas que tengo miedo!
Todo se vuelve oscuro, pierdo mi conciencia.
¿Dónde me has llevado?,
Esta noche dura un eterno... ¡déjame acá! no me hagas marchar.
Mi cuerpo late aun, no estoy rendido,
Pon tus manos en mi pecho y siente su latido.
Su respiración fría me susurra como notas de un piano
Su llanto de plañidera.
Abro los ojos y estás ahí. 
En medio del delirio, ya sin fuerzas.
Mis dedos se enredan en sus cabellos
¡El silencio!
¡Mágico!
¡Sublime!
Me rindo, caigo y regreso al descanso,
Mientras se alejas...



16 de Enero de 2015                 Jorge Emilio Rios Z.