Poema: de un 30 de Enero.
Donde tú no
estuvieras, como en ese recinto,
cercado por la muerte,
en cualquier paradero, conocido o distante,
leería tu nombre en frio metal.
cercado por la muerte,
en cualquier paradero, conocido o distante,
leería tu nombre en frio metal.
Ahí, donde
empezaste a vivir para el mármol,
cuando se abrió a la sombra tu cuerpo desgarrado y cansado,
pusieron una fecha: treinta de Enero. Y suspiraron
tranquilos los lamentos, y rezaron por ti los deudos. Te concluyeron.
cuando se abrió a la sombra tu cuerpo desgarrado y cansado,
pusieron una fecha: treinta de Enero. Y suspiraron
tranquilos los lamentos, y rezaron por ti los deudos. Te concluyeron.
Alrededor
de ti, de lo que fuiste,
en sepulcros similares y en funestos silencios,
otros, huesos o cenizas, te hacen imperceptible.
en sepulcros similares y en funestos silencios,
otros, huesos o cenizas, te hacen imperceptible.
Ciento que lo miras todo, lo palpas todo:
hierros, urnas, altares,
Y esa ambigua cruz, sin retrato carcomido por la lluvia,
una cita obligada, tu nombre y
flores marchitas de ausencia, la mía...
hierros, urnas, altares,
Y esa ambigua cruz, sin retrato carcomido por la lluvia,
una cita obligada, tu nombre y
flores marchitas de ausencia, la mía...
Una
horrible poema…
¡Quiero ser autista con todo esto!
¡Quiero ser autista con todo esto!
Pero tu
nombre sigue ahí,
Tu ausencia y tu recuerdo
Siguen aquí.
_ ¡Aquí!_, donde duele,
Donde tú no estarías
si una hermosa mañana, con música de bandoneón,
Tu ausencia y tu recuerdo
Siguen aquí.
_ ¡Aquí!_, donde duele,
Donde tú no estarías
si una hermosa mañana, con música de bandoneón,
Mi mano
tocara tu mano y
los ángeles,
los ángeles,
Los ángeles
no te hubiesen abandonado…
**************************************************
P/D: A
la memoria de mi padre: Juan Carlos Rios
Un humilde
constructor de mi vida.
21 de
Enero de 2015 Jorge Emilio
Rios
(z).

Totalmente hermoso.
ResponderEliminarAquí! donde duele,
Donde tú no estarías
si una hermosa mañana, con música de bandoneón,
Abrazos,Emilio Zenol.
Mi mano tocara tu mano y
los ángeles,
Los ángeles no te hubiesen abandonado…