jueves, 26 de febrero de 2015

Nostalgia en la maleta de un payaso.

¿Recuerdas de aquel payaso que soñaba ser Romeo?, ¿que guardaba mil historias en su loco corazón? Era un pobre delirante que se quedó con el deseo de decir, te quiero, y nunca se animó.
¿Te acuerdas?, era tu amigo con el que te divertías en la plaza de aquel pueblo,
 El que siempre te decía que su mayor ilusión era alcanzar la estrella más lejana para regalártela y cientos de fantasías que giraban a su alrededor;
Porque en sus precarios sueños se escondía mil deseo y  una sana ambición.
¿Te acuerdas cómo gritaba tu nombre?_  cuando tuvo que marcharse porque el circo de la vida lo trasladó a otro lugar…  
Con el tiempo, poco a poco ha debido consolarse, le costó desengañarse pero lo tuvo que aceptar. Muchos años han pasado y el payaso ya no sueña porque la estrella que amaba, tu amor se la llevó.
¿Te acuerdas de aquel payaso que te dedicó un peona y te amó secretamente?,
que marcho, un Agosto en silencio, ese payaso era YO…



26 de Febrero de 2015                         Jorge Emilio Rios Z.






martes, 17 de febrero de 2015

Sean eterno los laureles…

Estas lágrimas que son
Las tuyas,
Las mías,
Las de ellos,
Las de todos.
Este dolor
Que desangra en venas laceradas
Mientras la muerte cabalga la piel
De la patria deshonrada;
Y el beso es una mueca de antiguas  alegrías
Y el amor, una guadaña en mano del verdugo que impera.
Quizás vuelva la fe  a mi pueblo
Cuando el río y la lluvia,
Limpien las piedras
Teñidas del llanto del obrero
Y la sangre de la nación,
Y gritemos a viva voz...
¡O juremos con gloria morir!


18/02/2015                   Jorge Emilio Rios Z





martes, 10 de febrero de 2015


Sin miedos…

Madrugamos donde nadie pudo encontrarnos,
sacudidos como espuma de plata por la marea.
Quedamos tirados en la orilla del mundo,
abrasados por las olas de sus pasiones sin freno.
Nada somos, salvo restos de su banquete, frutos de sus sobras,
Pequeños sueños rotos en medio de paraísos saqueados.
Nada queda, la inocencia se ahoga y se consume.
Sólo quienes se atrevan a nacer de nuevo conquistarán su presente.
Por eso…
Vamos a la noche sin miedo a su silencio
despacio por los horizontes desnudos
en siniestra celda de amor y presagio
Vamos a la noche no llegando
sin ninguna ofrenda ni lágrima enviada
a los cielos lejanos,
Vamos donde no viene nadie
al último rincón de una sombra
ausente del dolor y de la muerte
Vamos al espacio detenido
dejando susurros de perfume
Por nuestro pasional destino.
Nadie cantará tu paso triunfal
tu ser, tu serena verdad
Nadie más que tú sabrá qué final,
es el final de este comienzo.
Vamos a la noche
sin miedo a su silencio, que de tu mano no siento el miedo…



10/02/2015                  Jorge Emilio Rios Z.