Sin
miedos…
Madrugamos
donde nadie pudo encontrarnos,
sacudidos
como espuma de plata por la marea.
Quedamos
tirados en la orilla del mundo,
abrasados
por las olas de sus pasiones sin freno.
Nada
somos, salvo restos de su banquete, frutos de sus sobras,
Pequeños
sueños rotos en medio de paraísos saqueados.
Nada
queda, la inocencia se ahoga y se consume.
Sólo
quienes se atrevan a nacer de nuevo conquistarán su presente.
Por
eso…
Vamos
a la noche sin miedo a su silencio
despacio
por los horizontes desnudos
en
siniestra celda de amor y presagio
Vamos
a la noche no llegando
sin
ninguna ofrenda ni lágrima enviada
a
los cielos lejanos,
Vamos
donde no viene nadie
al
último rincón de una sombra
ausente
del dolor y de la muerte
Vamos
al espacio detenido
dejando
susurros de perfume
Por
nuestro pasional destino.
Nadie
cantará tu paso triunfal
tu
ser, tu serena verdad
Nadie
más que tú sabrá qué final,
es
el final de este comienzo.
Vamos
a la noche
sin
miedo a su silencio, que de tu mano no siento el miedo…
10/02/2015 Jorge
Emilio Rios Z.

No hay comentarios:
Publicar un comentario