martes, 10 de febrero de 2015


Sin miedos…

Madrugamos donde nadie pudo encontrarnos,
sacudidos como espuma de plata por la marea.
Quedamos tirados en la orilla del mundo,
abrasados por las olas de sus pasiones sin freno.
Nada somos, salvo restos de su banquete, frutos de sus sobras,
Pequeños sueños rotos en medio de paraísos saqueados.
Nada queda, la inocencia se ahoga y se consume.
Sólo quienes se atrevan a nacer de nuevo conquistarán su presente.
Por eso…
Vamos a la noche sin miedo a su silencio
despacio por los horizontes desnudos
en siniestra celda de amor y presagio
Vamos a la noche no llegando
sin ninguna ofrenda ni lágrima enviada
a los cielos lejanos,
Vamos donde no viene nadie
al último rincón de una sombra
ausente del dolor y de la muerte
Vamos al espacio detenido
dejando susurros de perfume
Por nuestro pasional destino.
Nadie cantará tu paso triunfal
tu ser, tu serena verdad
Nadie más que tú sabrá qué final,
es el final de este comienzo.
Vamos a la noche
sin miedo a su silencio, que de tu mano no siento el miedo…



10/02/2015                  Jorge Emilio Rios Z.

   

                           

No hay comentarios:

Publicar un comentario