sábado, 26 de marzo de 2016

Voy camino de nuevas palabras.

Me gusta estar solo. Caminar sin rumbo fijo, perdido en mis reflexiones. Meditar sentado frente a un agradable paisaje, dejando que la brisa acaricie mi rostro. Entrar en contacto con el tibio sol de la temprana mañana, permitiéndole que me caliente los huesos y recibiendo una dosis de vitamina D.
O tumbarme bajo la hechicera luz de luna,
imaginando cuántos antes que yo habrá tratado de hacer recuento de las estrellas.
Me complace ese momento único en que las palabras sobran. Basta fundirse con la vida que nos rodea, mirar hacia el interior, para encontrar esa paz que con demasiada frecuencia se nos va de las manos.
Es fácil que de ese silencio escogido brote un diálogo mudo en que un solo interlocutor se lo dice todo.

Un día de 2016


Jorge Emilio Rios Z                  
(El escritor de palabras con eco)



1 comentario: