miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cuando llegue el nuevo año, levantare mi copa y brindare por cada uno de ustedes.
Daré gracias a DIOS, daré gracias más que nunca, por la gran familia FACEBOOKERA, por mis grandes amigos que el tiempo conservo en el más puro de los recuerdos. Daré gracias a DIOS, a la vida elegida, (POR LOS ANOMIMOS ANGELES QUE CON SUS ALAS NOS TOCAROS Y PROTEGIERON EN LOS MOMENTOS MAS OSCUROS) por las oportunidades nuevas, por los viejos caminos transitados que me llevaron por el mundo de las duras luchas y conquistas. POR MIS HIJAS, razón de mis fuerzas y mis perdones…
Por mi mujer, amiga, compañera y amante, que me sigue, que sigo, y que como hipocampo venero.
_2014 se nos va, con sus triunfos o derrotas, con la presencia o la ausencia de un alma querida; ­_2014 se nos va, pero nos deja en manos de un 2015, lleno de misterios, retos y nuevos aires…
GRACIAS A CADA UNO DE USTEDES QUE ME BRINDAN LA MAS BELLAS ALEGRIAS QUE DA LA AMISTAD.

               ¡¡¡FELIZ 2015!!!                   

     Jorge Emilio Rios Z & Familia.


lunes, 29 de diciembre de 2014

Poema a mi expiro…


Musitaron las féminas que creían ser nereidas
Y en la prevaricación de sus secretos,
Con un vaho de nostalgia,
De amantes de soldados que no regresarán de la batalla;
Sollozó remembranza de afirmante adiós.
“amante sin igual de poemas punzantes,
Cuyas letras penetraban la coraza de las almas más dura;
Se ha perdido en los laberintos del silencio mudo.
Ha cambiado pasión por aplomo;
De lobo estepario a oveja en su corral.
Dejamos nuestras lágrimas sobre tus viejos ajuares,
Poemas que han de añejarse como el vino
Pero que el viñador no catará jamás;
Fuiste una ráfaga que arrasó las emociones
Como una estrella fugaz resplandeciente,
Que cruza el firmamento y luego desaparece.
Te decimos adiós del mundo glorioso que te rodeaba
¡Las puertas estaban tan abiertas a tu destino impetuoso!
Pero te has marchado por la delgada inverosímil vida eterna.
Adiós poeta… De luto nos vestimos hoy,
Mañana se levantarán miles como fuiste tú
Entonces serás un lindo recuerdo que desaparece
Como las cenizas son esparcidas por el viento”
Pero una voz poderosa como el trueno,
Potente como el rugir de un león en la Sabana Africana
Se escuchó con un cántico como respuesta:
“El poeta ha muerto porque la semilla debe caer y morir,
Porque está llamado a dar frutos que no perecen,
Está llamado a portar como espada, la palabra santificada.
Será un guerrero cuyos enemigos no podrán atravesar su escudo,
Porque su escudo será del oro color sangre;
Sangre que redime la fe humana y que doblega a los vanidosos;
Llevará detrás de sí, adelante y a sus costados, ejércitos de ángeles,
Con pluma y tinta.
Sus versos serán el rezo que sosegarán, hombres, mujeres, niños y
Ancianos sedientos de esperanzas.
Sus oído presto a él;
Como homenaje ya tiene su palma y corona,
Y por su legado ya tiene vida eterna;
Solo le queda el peregrinaje en el mundo,
Que ya es para él, tierra ajena…
Por ello lo llamo peregrino poeta,
Cuya pluma tendrá de tinta mi Santo Espíritu
Y será esparcido, no como ceniza al viento,
Sino como palomas mensajeras.”



29/12/2015                        Jorge Emilio Rios Z.


“El día ya está anunciado, ahora, Dios es quien manda”


             

lunes, 22 de diciembre de 2014

El Escritor de Palabras Con Eco.

Voy transitando el camino sembrando versos, quitando piedras al andar, recogiendo flores, pintando cielos con sueños de cristal, soñando PALABRAS CON ECO, sufriendo el sarcasmo de los necios y albergando la brisa que llega desde el mar trayéndome toda la voluntad, toda la fuerza, toda la paz…
Voy transitando el camino... sembrando estelas de versos y palabras con eco.


22/12/2014                    Jorge Emilio Rios Z.




viernes, 19 de diciembre de 2014

Destellos de amor.

Nunca pensé sentirme así.
En realidad ni siquiera pensé en enamorarme.
Porque es tonto, ¿sabes? _Es tonto escribir sobre amor, sonreír al ver un final feliz y llorar con los finales tristes.
Es tonto ver como la mirada de las personas cambia al estar con su pareja, pero es aún más tonto ver su sonrisa mutua al terminar un beso…

Una sílaba sin labios, un devenir
Perdido entre señales de amor,
Entre brotes de emociones.
Un día, un día para vernos los dos
Sin temor al amor, sin la sombra-reflejo
De efímeras inquietudes. Un día
Que llegue tras el aire del instante.
Seremos algo que alumbre detenidamente
Un despertar de luna, un destello de estrellas,
Una onda zozobrada de deseos latiendo.
Seremos el sol y la palabra amor escrita en la arena,
La fogosidad del aire y la razón de la esperanza. Quedaremos en el presente
Como en un destino elegido, como un recuerdo
Que fue visto por nosotros,
En cualquier parte, un beso, en cualquier silencio,
Un te quiero.
Quedará en la memoria y en el corazón
Sonando tu nombre y el mío,
La sed de amarnos será, el latido que nos despierte
A medianoche buscando tu pie, buscando la mía…
_Nunca pensé sentirme así…



19/12/2014                Jorge Emilio Rios Z.



sábado, 13 de diciembre de 2014

 Rezo de un hombre solo.

Languidece la madrugada
Entre estrellas moribundas.
Y el hombre pregunta, _ ¿Qué es?-
Es el último intento de suicidio de la sinrazón,
El extraño gemido de alguna musa, la cábala al descanso
Y el mendigo, al andar de nuevo…   
-Profunda excomulgación-
De fe sin Dios, de luz sin visión,
De rey sin trono, de putas sin amantes.
Languidece la noche,
¡Y aquí estas tú, de pie ante mí!
Tu cuerpo en pose de tentación,
Lavado de alma como de culpas.
 _Profunda excomulgación_
La noche, paga sus deudas.
Se queda ciega y sorda, sin recompensa,
Arrullada por sus propios sueños, fatigada, exhausta,
Entre extrañas musas, sin fe, sin Dios.
Una Realidad que sabe a rutina,
Donde la nostalgia teje  las entramadas telas,
Y atrapan vagos rezos de gastados rosarios.
 Languidece la madrugada y el hombre llora su última copa…

13/12/2014                      Jorge Emilio Rios Z.



                                      

lunes, 8 de diciembre de 2014

Tú, mi amante…

¡Calla!, _has una pausa infinita entre tu tiempo y el mío.
¡Mírame!, _construye un horizonte al final de mi mirada,
¡Deséame!_ entre tus pétalos de plenitud, gemidos y amapolas.
Rompe espejos de viejos amores y quédate, quédate, quédate…
Seré el caballero de tus cuentos de hadas, la fe constante que mueva tus montañas.
Seré vino que embriague tus ansias,
La sombra que abrace, tu sombra desnuda,
Seré el puñal, la daga, el sicario que mate tus penas, tus lamentos.
¡Calla, no digas nada!,
Has un vacío al silencio y una respuesta perpetua.
Ven,  arrímate a cada instante a mis deseos 
Búscame en palpitante seducción;
Besa cada palmo de mi ser y
arde estremecida en tu calor...
Cuántas cosas provocas en mi esencia,
Al sentir tu piel subiendo contra mi piel. 
Eres pación y eres vicio alucinante...
¡Calla, no digas nada!, quiero escuchar 
sólo el latido de tu alma de amante 
Que me provoca el delirio inagotable de amarte 
Y despierta las ansias de pasión. 
Entrégame tu alma de amante enamorada, esa... 
La que viene a extasiarme 
Y duerme entre mis brazos
Su razones y alegrías.



08/12/2014                                Jorge Emilio Rios Z.

Dedicado a Carla, mi amiga, amante y mujer…




sábado, 6 de diciembre de 2014

Pausadamente…

Hay veces que recuerdo cuando era un niño, con sueños de pájaros y espadas de papel, solía fantasear que cambiaría el mundo.
Luego mientras fui creciendo, descubrí que nada podía hacer al respecto, el mundo cambia solo, pausadamente, tan lentamente que la vida se nos va, se agota y el mundo sigue girando.
No podía cambiar mi país, mucho menos el mundo entero.
Después quise cambiar a mi familia, a mis seres queridos, a mis maestros, vecinos...
También a mis amigos, inclusive a mí padre, pero tampoco pude hacerlo.
Hoy me doy cuenta de que si tal vez yo hubiese comenzado por cambiar primero, tal vez mi familia y mis amigos hubiesen  cambiado.
O mejor aún, si los hubiese aceptado tal cual eran, así habríamos podido cambiar el mundo, al meno no desistir.
“A veces deseo que otro niño lo intente, pausadamente”…





06/12/2014                        Jorge Emilio Rios Z.

Dedicado a los hijos que vendran... 



viernes, 5 de diciembre de 2014

Porque me gusta el café…
Hace ya un par de semanas me estaba preguntando cuándo había surgido mi pasión por el café, cuál había sido el hito iniciático. Mi mente buscó y recordó un momento fugaz, fuerte y sentido. Justo ayer, en una charla con mi hija, me hiso la misma pregunta y volví a narrarle. Cuando esta mañana me desperté tuve la necesidad de escribirlo. Y aunque la anécdota se trate de un instante breve, carente de desarrollo y colorido, me dispuse a hacerlo. Al darme cuenta que hoy, es el día en que conocí a mi amigo Carlos. Los recuerdos se presentan de maneras inexplicables.
Por ese entonces yo era un adolescente recién llegado del Partido de la Costa a la gran Capital para cursar mi primer año en El Colegio Militar de la Nación. Carlos, porteño, hombre de café (supe después) era quince años mayor. Nos había relacionado mi carrera militar. Era mi instructor. Un auténtico oficial y maestro. Al poco tiempo las afinidades tendieron puentes que estrecharon la diferencia generacional y nos hicimos grandes amigos. La anécdota menor, el hito fugaz, el instante descolorido, pero determinante en mi historia personal, sucedió una media mañana muy calurosa de Enero en Buenos Aires. Los datos precisos los tengo borrosos. Y en verdad son prescindibles. No sé por qué estábamos juntos ni hacia dónde íbamos. Sospecho que estaríamos camino por la peatonal Florida. Algunas veces Carlos, que vivía en la zona céntrica de la ciudad, me pasaba a buscar por el cuartel y caminábamos, entre largar charlas.
El asunto es que entramos a un café. Repito, no recuerdo cuál. Porque de pronto el recuerdo se convierte en un primer plano de una barra. Todo lo demás, mesas, sillas, espejos, artefactos de iluminación, quedan fuera de cuadro. El cuento trasciende al café, el barrio o su estilo. Sí recuerdo un detalle indispensable en el guion: el sofocante calor húmedo porteño. Acción. Entonces estábamos parados en la barra. Seguramente para pedir algo rápido, al paso. El mozo nos pregunta qué tomamos, agua, dije yo, café americano, dijo Carlos trazando con una línea imaginaria que dividió aquel momento en dos mundos. Cuando el mozo nos deja solos le pregunto, con mi inconsciente juventud a cuestas, cómo podes pedir un café con el calor que hace? Carlos me observó en silencio por varios segundos, con esa mirada que los buenos oficiales sostienen para darse a entender… y comprendí todo.

_A mí querido amigo e instructor Carlos W.

05/12/2014                                           Jorge Emilio Rios Z.




lunes, 1 de diciembre de 2014

 Tal como somos…


En la madrugada es cuando conocemos a las personas como en verdad son. Con todos sus problemas y debilidades.
¿Por qué? Porque en la noche dejamos de lado las sonrisas que fingimos en el día para abrirle paso a los verdaderos sentimientos. Son pocos aquellos que mantendrán los ojos abiertos sólo para escuchar lo que gritas por dentro mientras el sol está despierto. 
Es cuando los romances secretos, los besos más largos y los secretos ocultos salen a la luz de la luna. Cuando el cielo es obscuro y las luces bajas mostramos al mundo nuestra verdadera personalidad.
Es ahí cuando escalamos para tener conversaciones con la luna y las estrellas, dejando que el universo nos escuche y el silencio y la soledad, nos presten atención.


02/12/2014                                                  Jorge Emilio Rios Z.