sábado, 6 de diciembre de 2014

Pausadamente…

Hay veces que recuerdo cuando era un niño, con sueños de pájaros y espadas de papel, solía fantasear que cambiaría el mundo.
Luego mientras fui creciendo, descubrí que nada podía hacer al respecto, el mundo cambia solo, pausadamente, tan lentamente que la vida se nos va, se agota y el mundo sigue girando.
No podía cambiar mi país, mucho menos el mundo entero.
Después quise cambiar a mi familia, a mis seres queridos, a mis maestros, vecinos...
También a mis amigos, inclusive a mí padre, pero tampoco pude hacerlo.
Hoy me doy cuenta de que si tal vez yo hubiese comenzado por cambiar primero, tal vez mi familia y mis amigos hubiesen  cambiado.
O mejor aún, si los hubiese aceptado tal cual eran, así habríamos podido cambiar el mundo, al meno no desistir.
“A veces deseo que otro niño lo intente, pausadamente”…





06/12/2014                        Jorge Emilio Rios Z.

Dedicado a los hijos que vendran... 



No hay comentarios:

Publicar un comentario