Musica ambiental gratis Musica ambiente para escuchar gratis
http://www.kope.es/ambiental.html#
viernes, 19 de junio de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
Ausencia.
Cien
puñales sembrados en mi pecho,
cien
puñales y una desazón.
Espectro
que me acobarda el beso,
que
da miedo al amor;
Un
puño cerrado llorando Rosarios de infortunios,
un
amargo adiós que me acaricia
con
un agónico sin sentido de existencia,
como
cual amor casual de una noche oscura,
sin
pasión y sin estrellas.
Un
beso que se escapa en puntilla de pie;
Ladrón
miserable que deja un vacío, a cambio de más vacío.
_Así emigras.
Te
emancipas de mis manos,
ya
provista de tus fuerzas.
Eres
golondrina libre, lista para el vuelo.
Yo,
soy pasado, y tú, la ausencia.
Cien
puñales sembrados en mi pecho quedan,
cien
puñales, una desazón,
y el
beso que se escapa de puntilla de pie,
como
cual ladrón que robo mi vida,
dejándome
un vacío a cambio de más vacío,
una
rosa negra de despedida,
_Así
te marchas…
18 de junio de 2015 Jorge
Emilio Rios Z
martes, 16 de junio de 2015
Sombra
de castaño.
En este día, en que tu ausencia mata mis
recuerdos
cierro mis ojos para sentir tu voz; Pero hoy,
cierro mis ojos para sentir tu voz; Pero hoy,
Ya no despiertas...
Te venció el espejo roto del
alma, ¿Y que viste?
_Quien no eras, ni quisiste ser;
_Quien no eras, ni quisiste ser;
Una sombra sumisa acariciando su
blanca mortaja.
Tus manos, aún firmes, apretaron mis manos;
Tus manos, aún firmes, apretaron mis manos;
Manos que temblaron más que
las tuyas desgarrando un adiós, besando sombras.
Hoy el día se hará eterno en mí
ser
recordando sonrisas y lágrimas...
Hoy serás por siempre
una ola a la orilla del mar, un castaño en el monte,
Hoy serás por siempre
una ola a la orilla del mar, un castaño en el monte,
Un latido más en mí apenado corazon.
Hoy, ya no despertaras,
Y la vida seguirá su curso,
Aunque los espejos estén rotos.
_Pero dime_,
¿Ves el horizonte?
¿Ves lo que hay al final de este viaje?
Cerraré mis ojos con la esperanza de que mis manos tan solo puedan sentir una vez más tu presencia,
¿Ves el horizonte?
¿Ves lo que hay al final de este viaje?
Cerraré mis ojos con la esperanza de que mis manos tan solo puedan sentir una vez más tu presencia,
Pero no caigas en la tortura de extrañarme.-
16 de junio de 2015 Jorge Emilio Rios Z
lunes, 15 de junio de 2015
jueves, 11 de junio de 2015
"CARTA DE UNA MADRE A SU BEBE"
Hoy entiendo el sentido de la palabra mamá… el amor que encierra esas
cuatro letras y la responsabilidad que también lo envuelve. Duerme y crece
tranquilo, amorcito, que aquí tu mamá velará por ti, porque eres el nuevo
motivo de mi vida.
Poco a poco fuiste creciendo en mi vientre, siento tus pequeños codos
luchando por un espacio, siento tus patadas y hasta tus hipos que accionan mi
piel todos los días a la misma hora. Estoy consciente de los instantes en que
duermes, así como de la música que te gusta más. Sé que puedes sentir mis
caricias con todo el amor. Para qué decir cómo me siento cada vez que me hacen
una ecografía y puedo sentir tu corazón latir.
Te amo mucho… eres un pedacito que da sentido a todo y se transforma en
el resultado de un gran amor.
Eres hermosamente inocente, hambriento por descubrir el mundo que te
cobija a pesar de tus pocos meses de edad.
Reconozco que has corrido riesgos conmigo, pero créeme que nunca quise
que los tuvieras y sufrí mil veces más que tú al ver el peligro en el que
estabas. Hoy mi intuición de mamá cobra mayor seguridad.
Me comprometo a seguir protegiéndote y a velar para que sigas siendo un
niño sano y radiante, que crezcas sin apuros y sin presiones, simplemente que
te des tus tiempos para que sigas siendo mi terroncito suave de azúcar.
BESITOS...
P/D: Dedicado a todas las madres.
Jorge
Emilio Rios Z. 11/06/2015
viernes, 5 de junio de 2015
Relato de un diciembre.
Recuerdo el poderoso tintineo de
una aparición soberana el día que te vi por primera vez, incluso los momentos
previos como antesala de lo que estaba por venir. Aquella había sido una milagrosa
noche entre dos seres heridos con las dagas del desamor.
Diciembre estaba agonizando y yo
caminaba tomado de tus manos por las calles de una ciudad que pedía a gritos un
momento de silencio y un beso...
En medio de tanta gente que
deambulaba a paso ligero, con bolsas y regalos, nadie reparaba en ambos, como
tampoco, ambos logramos hoy recordar un solo rostro de los cientos con los que nos
cruzamos. Pasear por esas calles era paradójicamente ser consciente de que
nuestras propia soledades estaban rodeadas de gente, una marabunta anónima y
pálida, como las luces debilitadas que se reflejaban en los charcos que la
lluvia de las primeras horas de la madrugada había creado, como por arte de
magia; Madrugada complacida de aportar su dosis de romanticismo y melancolía,
porque la lluvia olía a deseos de amar y ser amado.
Tras su paso, el amanecer se llenó
de una gran abundancia, como si todo lo que despertaba se iba tras nuestro,
igual que el verano va tras la primavera.
Recuerdo que desde ese instante fuiste
mía…
05 de junio de 2015 Jorge Emilio Rios Z.
P/D: A Carla Vanina Morrone
miércoles, 3 de junio de 2015
El faro de la espera…
Usted,
conoció su corazón y lo ha amado aguardándole,
desnuda en alma por miles de noches
y con su apasionado ser sigue esperando
que regrese por su amor,
que regrese por su amor,
sintiéndose perdida.
Él fue aquello que indecible le ofendiera con su ausencia.
Ese amor eterno de sentir profundo
insondable pozo que su alma perforada
de inmortal e infinita llama conmoviera.
Es ése sueño que vislumbrado se escapara pronto
y a sus manos dejara de vacío inertes de carisias.
Ingobernable amor que usted ampara
acunando su fe y su esperanza la simiente.
Ahí, en el acantilado cerca del horizonte
se encuentra esperando su alma
al que se fue en un día muy claro
dejándole, dos esperanza y una estrella.
Ha mucho que partió su amado,
siempre fiel a la promesa dada
continua su quebranto,
Él fue aquello que indecible le ofendiera con su ausencia.
Ese amor eterno de sentir profundo
insondable pozo que su alma perforada
de inmortal e infinita llama conmoviera.
Es ése sueño que vislumbrado se escapara pronto
y a sus manos dejara de vacío inertes de carisias.
Ingobernable amor que usted ampara
acunando su fe y su esperanza la simiente.
Ahí, en el acantilado cerca del horizonte
se encuentra esperando su alma
al que se fue en un día muy claro
dejándole, dos esperanza y una estrella.
Ha mucho que partió su amado,
siempre fiel a la promesa dada
continua su quebranto,
sin lucero de esperanza hechizada.
Desde tiempos las tormentas del mar embravecido,
la rodean con sus olas profundas
Desde tiempos las tormentas del mar embravecido,
la rodean con sus olas profundas
de dolencias, que son penas que la embarga.
Mártir roca arrodillada al pasado,
Mártir roca arrodillada al pasado,
nostálgica y aferrada
como cual farol que señala los recuerdos de su amado.
como cual farol que señala los recuerdos de su amado.
Aguantas las esperanzas amarrada
a un enfurecido mar se torne calmo.
Como un presagio, piensas señora,
_si mi amado a mi lado no virara,
mirando mi fanal jamás pudiera,
entonces yo entregaría mi ser
para que fuera amado ya sin miedos._
_ ¿Acaso los dioses del mar la oyeron?... _
El milagro ocurre...el mar se calma y serenan las olas;
Por el horizonte que sus ojos tanto otearan
se asoma el ansiado sol que trae un marinero
con la mirada brillante de mil estrellas, y al oído le dice,
a un enfurecido mar se torne calmo.
Como un presagio, piensas señora,
_si mi amado a mi lado no virara,
mirando mi fanal jamás pudiera,
entonces yo entregaría mi ser
para que fuera amado ya sin miedos._
_ ¿Acaso los dioses del mar la oyeron?... _
El milagro ocurre...el mar se calma y serenan las olas;
Por el horizonte que sus ojos tanto otearan
se asoma el ansiado sol que trae un marinero
con la mirada brillante de mil estrellas, y al oído le dice,
“la espera, su espera...valió la pena”.
04 de Junio de 2015 Jorge Emilio Rios Z.
lunes, 1 de junio de 2015
El vagabundo escritor.
"No soy un hombre que sabe, pero sí que piensa y ve.
He sido un hombre que busco, y lo soy aún;
Pero no busco ya con el arrebato adolescente,
ni en los libros rojos;
Comienzo a escuchar la enseñanza de la mitad de la vida,
y mi sangre murmura en mí sus experiencias.
Mi historia no es agradable,
Mi historia no es agradable,
No es dócil ni armoniosa como las historias supuestas;
Sabe a insensatez, a soledad, a locura,
y a un sueño inconcluso,
_ ¡que me golpea el
pecho desde siempre!_
Como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más
a sí mismos."
He aprendido en las calles largas y silenciosas.
Cuando caminaba en tinieblas y tropezaba y caía
y me levantaba y pisaba con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas,
y alguien detrás de mí también las pisaba:
me detenía, se detenía;
y corría, y me corría. Volvía el rostro: Y nadie.
Todo estaba oscuro y sin salida,
y daba vueltas y mil vueltas en las esquinas
que apuntaban siempre en dirección
Cuando caminaba en tinieblas y tropezaba y caía
y me levantaba y pisaba con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas,
y alguien detrás de mí también las pisaba:
me detenía, se detenía;
y corría, y me corría. Volvía el rostro: Y nadie.
Todo estaba oscuro y sin salida,
y daba vueltas y mil vueltas en las esquinas
que apuntaban siempre en dirección
a la calle de la
soledad,
donde nadie me esperaba ni me seguia,
donde yo seguia sueños que tropiezaban
y se levanta y me decían al verme: _¡lucha!…_
donde nadie me esperaba ni me seguia,
donde yo seguia sueños que tropiezaban
y se levanta y me decían al verme: _¡lucha!…_
P/D: Hubo un tiempo en que la soledad me arrullo fuertemente
entre sus brazos, la calle fue mi único mundo y la pobreza, una gruesa manta
que tapo mis dolencias y abrigo mi abandono, (de esa época, no me arrepiento de
nada…)
02 de Junio de 2015 Jorge Emilio Rios Z
MI FORMA DE SER
Creo
en mis formas, en mis caminos; en esos que duelen pero que rinden sus frutos.
Creo
en la senda de la verdad, en el camino difícil, en los desafíos.
Creo
en mi alma, en esa porción por ti, agazapada de mí.
Creo
en quien soy y, por lo tanto, en quien a pesar de los fracasos no tengo
intenciones de dejar de ser.
Creo
en mi sueño y en los tuyos, en el magnífico sueño que seguiré construyendo a tu
lado hasta que no me queden más fuerzas para creer ni siquiera en el creador.
Creo
en el destino, en mi historia, en mis pasos y en mi usanza.
Creo
en mis ganas de dar y creo en un mundo maravilloso que espera recibir mi gesto de
cariño.
Creo
en la amistad, en los besos tuyos, en la lluvia, en las sonrisas y en los profundos
secretos.
Creo
en la vida a partir de ti, y en la magia con la que tocas todas las cosas.
Creo en el
destino y en un futuro de recompensa para quienes afrontan el desafío de ser
fieles a sus principios y así mismos. Creo en mí; pero sobre todo creo en Dios cuando
caigo, cuando no tengo fuerzas, cuando los huracanes sopla y mis velas se
someten, sigo creyendo en aguantar y en volver con todas mis fuerzas para
seguir y seguir creyendo,_ ¡en Dios, en vos, en mí!_,
para seguir
andando, y seguir viviendo, y seguir amándote.
Creo
en el amor y en ese modo indescriptible de estar abierto ante la vida…
01
de Junio de 2015 Jorge Emilio Rios Z.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








