Extraño mundo
Anoche no dormí por jugar
con la luna,
anoche conté la mitad de
una estrella.
Ayer, pinte colores
distintos al arco iris,
dibuje una rosa blanca en un jardín de papel.
Y me hice amigo de un
perro vagabundo,
que vivía en el fondo de mi
casa
invisible hace tiempo.
Cante una sorda canción muda
frente al horizonte de un
amanecer de tres soles.
Me mire al espejo las
arrugas a venir,
Y salude a mi niñez
constante, a mi juventud eterna.
Dije mi nombre a viva voz,
_ ¡humano!_, y camine
sonriendo…
«Yo solía pensar que era
la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el
mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta soñador, algo bizarra y nostálgico
de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ellos
también deben estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás
por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraño
como tú.»
11 de
Octubre de 2015 Jorge Emilio
Rios Z.

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