Tu.
Cuando te veo una indiscreta sonrisilla
se escapa de mis labios. Tan pequeña; diminuta, que tú no te das cuenta. Y
entonces se disipa con las ventiscas heladas que saben a tabaco y tan sólo un
poco de alcohol.
Pero que sepas cariño que es por ti
y por nadie más. Aunque sé que no te maten, que las sonrisas que te matan son
las de alguien más.
***
Eres una mujer salvaje, un
animal con instinto,
Una que necesita ser libre y
expresar lo que piensas;
Que amas pasionalmente, que
proteges con fiereza.
Un ser intelectual que necesitas
comer de los libros,
Amar palabras sencillas;
Que se vuelve loca con lentas
caricias,
Susurros al oído y
respiraciones entrecortadas.
Que escuchas en el silencio…
Pero sobre todo, eres una mujer
que camina, que corre, que no necesita nada más que sus dos piernas para
recorrer el mundo entero.
15 de Octubre de 2015 Jorge Emilio Rios Z.
(Para las mujeres el mejor afrodisíaco son las
palabras, el punto g está en los oídos, el que busque más abajo está perdiendo
el tiempo).

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