ME
DIJO…
La luz no cambiará nada en la oscuridad.
_Me dijo_.
La realidad es auténtica.
Pecado al principio, perdón al final,
Pero bajando la cabeza al medio.
_Me dijo_.
Sombra humana hincada en tierra,
Cual raíz de juncos rezando santos entre
humo y velas;
Sujeto de pies y manos con clavos que
son prestados,
Fallezco,
Mientras la vida pasa entre lluvias,
vientos y luceros.
Y el rey, sigue siendo rey de reyes
Y el pobre, pide limosnas.
La realidad es auténtica.
El hombre llora, el ave vuela y la
muerte acude.
_Me dijo_.
La luz no cambiará nada en la oscuridad,
Nada en las ciegas almas de los
mortales.
Y el rey, no llenará la mesa de pan y
vino, pero
Reclamará la bendición de los que puedan
comer.
_Me dijo_.
Y a ciertas horas sonarán campanas,
En cierto lugar, de un cierto día, y
resucitará la fe,
Por dolor o por pobreza…
Y en la cruz de los ruegos faltarán los
clavos,
En la carne de los desventurados sobrarán
cicatrices,
Mientras la luz no cambiará nada en la
oscuridad.
_Me dijo_...
La realidad es auténtica.
En los ojos del triste, el oro son
lágrimas
Su sangre sudor, sus sueños
Aves marchitas de vuelos.
Una oración simple, un murmullo entre
Remo y remo del pescador del rey.
Y tu luz, no cambiará nada en la
oscuridad.
_Me
dijo_.
Comprendí:
“Para apagar mi sed.
Sea lo que fuera, lo he buscado donde no
debí buscarlo”…
_Le dije_.
10 de
Abril de 2015 Jorge
Emilio Rios Z.

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